Cambiar de región en TFT: qué se lleva la cuenta y qué se queda en el servidor
Actualizado el · El equipo OS FIGHT TACTICS
Toda cuenta de Riot nació en algún sitio. Al crearla se eligió una región: LAS, LAN, BR, NA, EUW, EUNE, KR, JP, OCE, TR o SEA. Años después te has mudado, tu dúo juega en otro servidor, o te has dado cuenta de que una clasificatoria solo te compara con la gente que está dentro de ella. La pregunta llega siempre con las mismas palabras: ¿se puede cambiar, y qué se pierde por el camino? La respuesta corta es sí, Riot ofrece una transferencia de región desde la página de la cuenta. La respuesta útil está en qué sigue a la cuenta, qué se queda donde estaba, y en los casos (más frecuentes de lo que parece) en los que transferir es la decisión equivocada.
La región es de la cuenta, nunca del aparato
Conviene empezar por aquí, porque elimina la mitad de los consejos malos que circulan sobre el tema. La región no es un ajuste del juego, ni una opción escondida en los menús, ni una consecuencia del sitio desde el que te conectas. Es una propiedad de la cuenta de Riot, fijada al crearla.
- Cambiar de país no cambia la región. Una cuenta de LAS que entra desde Madrid sigue siendo una cuenta de LAS: simplemente se conecta desde más lejos.
- Cambiar de aparato tampoco. Móvil, PC o Mac, es la misma cuenta y por tanto el mismo servidor, como explica nuestro artículo sobre la cuenta de Riot y la progresión compartida.
- Una VPN no cambia la región. Cambia el camino que siguen tus paquetes por la red, y eso casi siempre alarga el trayecto en vez de acortarlo. La cuenta no se mueve ni un milímetro.
- Reinstalar el juego, cambiar el idioma de la interfaz o instalarlo desde otra tienda tampoco cambia nada. Idioma y servidor son dos ajustes independientes.
Solo hay una forma de cambiar de región: la transferencia que se solicita desde la página de tu cuenta en la web de Riot. Todo lo que prometa hacerlo de otra manera, cobrando o pidiéndote tus datos de acceso, es una estafa y nada más.
Qué se lleva la transferencia
La transferencia mueve la cuenta, no una copia de la cuenta. Todo lo que está atado a ella viaja con ella, y eso cubre casi todo lo que de verdad importa.
- La colección: leyendas menores, arenas, explosiones y emoticonos, incluidos los que ya no se pueden conseguir. Qué abarca exactamente esa colección está en nuestro artículo sobre las leyendas menores y los cosméticos.
- El progreso del pase del set en curso, con los niveles que ya has superado.
- Las compras, la moneda del juego, el nivel de la cuenta y el historial de partidas.
- El resto del ecosistema de Riot, League of Legends incluido: es una cuenta entera la que cambia de región, no un perfil de TFT suelto.
Lo que no viaja son los demás. Tus amigos se quedan donde están, no siguen la mudanza, y una cola de Dúo Doble solo junta a jugadores de la misma región. Esa suele ser la verdadera razón para transferir, y con la misma frecuencia la verdadera razón para no hacerlo.
Lo que la transferencia vuelve a poner en juego: el rango
Aquí está lo que más pesa, y lo que casi todo el mundo descubre después. Una clasificatoria es regional. No existe un Diamante mundial: existe un Diamante en LAS y un Diamante en KR, y los jugadores que tienes enfrente no son los mismos.
- Los escalones más altos son plazas limitadas por región. Maestro, Gran Maestro y Aspirante no se alcanzan con una cifra fija de puntos: son asientos repartidos entre los mejores de una región concreta. Un asiento no se transporta, se vuelve a ganar allí. El mecanismo completo está en nuestro artículo sobre los rangos y la clasificatoria de TFT.
- Hyper Roll y Dúo Doble llevan sus propias escalas, también regionales.
- Las recompensas de fin de set se juegan donde el set termina para ti. Transferir a mitad de set mueve la meta.
- El nivel medio cambia de una región a otra y una clasificatoria mide una posición relativa. El mismo jugador no acaba en el mismo rango según quién tenga alrededor.
De ahí sale una sola frase práctica: si te importa el rango, transfiere entre dos sets, nunca a tres semanas del final de uno.
Si vives fuera de tu región: casi siempre, no transfieras
El caso se repite miles de veces al año. Alguien se muda a otro continente para estudiar o trabajar, mantiene una cuenta abierta en su servidor de origen, y se pregunta si debe traérsela. En Teamfight Tactics la respuesta se inclina hacia el no mucho más que en cualquier otro juego de Riot, y es por el tipo de juego que es.
- TFT se juega por turnos. El combate se resuelve solo y las decisiones se toman en una fase de preparación que dura los mismos segundos para todos. Cien milisegundos de más no te hacen fallar una habilidad, porque no hay habilidades que apuntar.
- Solo dos momentos se pagan en puestos: el carrusel, donde ocho jugadores salen a la vez, y los últimos segundos de la preparación. Nuestro artículo sobre el carrusel explica cómo preparar el recorrido para que esos segundos pesen menos.
- Cuando la partida va a tirones en un Mac, el culpable es mucho más veces el renderizado que la red. De eso trata entero nuestro artículo sobre el lag y la caída de FPS, y una transferencia no arregla nada de eso.
- Lo que de verdad molesta a distancia no es la latencia, es el reloj. Una región se llena y se vacía al ritmo de su huso horario: jugar en LAS desde España es entrar a partidas de madrugada.
Dos razones buenas para transferir, entonces: jugar con amigos que están en otra región, y recuperar unas horas punta compatibles con las tuyas. La latencia, por sí sola, rara vez lo es. Y si dudas, una segunda cuenta en la región local deja la primera intacta; las identidades que se solapan en ese caso están detalladas en nuestro artículo sobre las tres cuentas que se confunden siempre. Lo que cambia de verdad al jugar desde Latinoamérica lo repasamos en nuestro artículo sobre TFT en Mac en LAN y LAS.
Precio, duración y espera: lo que este artículo no va a copiar
Las condiciones exactas de una transferencia las pone Riot, se muestran en la página de la cuenta en el momento en que la lanzas, y cambian sin avisar. Un artículo que te da un precio, un número de horas o un tiempo de espera entre transferencias te está dando sobre todo el valor que era cierto el día en que se escribió. Esto es lo que se mantiene pase lo que pase.
- La única fuente al día es la página de tu cuenta en la web de Riot, con la sesión iniciada. Lo que aparece ahí se aplica a tu cuenta, no a la de un jugador de otro país.
- Mientras la transferencia corre, la cuenta no se puede jugar. No es un interruptor que se acciona entre dos partidas, y mucho menos algo que se repita cada semana.
- Prográmala para un día en el que no pensabas jugar, y desde luego no la víspera del final de un set.
- Un Riot ID que ya esté cogido en la región de destino te obliga a elegir otro. Eso no toca ni la cuenta ni su progreso: el Riot ID público y el usuario de inicio de sesión son dos cosas distintas.
En un Mac no hay nada que tocar en la máquina
Desde el parche 18.1, el que abre el Set 18 al pasar Teamfight Tactics del motor propio de Riot a Unreal Engine, macOS ya no está soportado: ni soporte, ni correcciones. Riot presenta esa retirada como temporal y dice estar trabajando para dar soporte al sistema en una actualización futura, sin dar fecha. El mismo parche dejó fuera a los dispositivos Android e iOS antiguos con menos memoria, y ninguna cuenta se reinició ni se borró por el camino. El detalle está en nuestro artículo sobre la retirada de macOS en el parche 18.1.
Android sigue soportado, y es a través del cliente de Android como TFT funciona hoy en un Mac con Apple Silicon, dentro de OSFT Launcher. Nada de eso toca la región: viene de la cuenta, se queda en la cuenta, y no hay ningún selector de servidor que buscar dentro del juego. Merece la pena conocer un matiz, porque se parece a una transferencia sin serlo: Vietnam y Taiwán tienen su propia aplicación en la tienda de Android. Eso es un asunto de distribución, no de región. Instalar la aplicación vietnamita no mueve una cuenta de LAS a ninguna parte.
La decisión, en cinco líneas
- La región vive en la cuenta. Ni el aparato, ni el país, ni una VPN la cambian.
- La transferencia se lleva la colección, el pase, las compras y el historial; no se lleva a tus amigos.
- La clasificatoria es regional y los escalones altos son plazas limitadas: un rango se vuelve a ganar allí, no se transporta.
- Transfiere entre dos sets, nunca a tres semanas del final de uno.
- Para quien vive fuera, las horas punta de las partidas y los amigos son mejores razones que la latencia, que un juego por turnos perdona de sobra.
¿Se puede cambiar de región en TFT sin perder la colección?
Sí. La transferencia mueve la cuenta en sí, así que la colección de leyendas menores, arenas, explosiones y emoticonos viaja con ella, igual que el progreso del pase en curso, las compras, la moneda del juego, el nivel de la cuenta y el historial de partidas. Es una sola cuenta de Riot la que cambia de región, League of Legends incluido. Lo que no sigue son los demás jugadores: tus amigos se quedan en su región, y una cola de Dúo Doble solo junta a jugadores del mismo servidor.
¿El rango se transfiere al cambiar de región en TFT?
No como se suele imaginar. Una clasificatoria es regional: no existe un Diamante mundial, sino un Diamante por región. Los escalones altos, Maestro, Gran Maestro y Aspirante, son plazas limitadas repartidas entre los mejores jugadores de una región concreta, y una plaza no se transporta de un servidor a otro. Hyper Roll y Dúo Doble llevan sus propias escalas, también regionales. Las recompensas de fin de set se juegan donde el set termina para ti, así que transferir entre dos sets es la opción segura.
¿Una VPN permite jugar en otra región?
No. Una VPN cambia el camino que siguen tus paquetes por la red, no la región de tu cuenta de Riot. La cuenta sigue en su servidor de origen, y el rodeo casi siempre alarga el trayecto en vez de acortarlo, así que la latencia sube. La única forma de cambiar de región es la transferencia que se solicita desde la página de la cuenta en la web de Riot. Cualquier servicio que prometa hacerlo de otra manera, cobrando o pidiendo tus datos de acceso, es una estafa.
¿Hay que transferir la cuenta al mudarse a otro país?
En TFT, casi nunca. El juego es por turnos: el combate se resuelve solo y la fase de preparación dura los mismos segundos para todos, así que la latencia de más no te cuesta ni una habilidad ni una decisión. Solo dos momentos se pagan en puestos: el carrusel y los últimos segundos de la preparación. Las razones de verdad para transferir están en otro sitio: jugar con amigos que están en otra región y recuperar horas punta compatibles con tu huso horario. Una segunda cuenta en la región local también es una opción, y deja la primera intacta.
¿Cuánto cuesta una transferencia de región y cuánto tarda?
Las condiciones las pone Riot y se muestran en la página de tu cuenta, con la sesión iniciada, en el momento en que lanzas la transferencia; cambian sin avisar, y copiar un precio o una duración leídos en otro sitio no vale nada. Dos cosas se mantienen: la cuenta no se puede jugar mientras la transferencia corre, y si tu Riot ID ya está cogido en la región de destino tendrás que elegir otro, lo que no toca ni la cuenta ni su progreso.
¿Se puede cambiar de región desde un Mac, y el parche 18.1 cambia algo?
La transferencia se solicita desde la página de la cuenta en la web de Riot, así que desde cualquier navegador, Mac incluido: no hay ningún selector de servidor que buscar dentro del juego. El parche 18.1, que abre el Set 18 y pasa Teamfight Tactics a Unreal Engine, retiró el soporte de macOS, sin soporte ni correcciones; Riot presenta esa retirada como temporal y dice estar trabajando para dar soporte al sistema en una actualización futura, sin fecha anunciada. Android sigue soportado, y es por el cliente de Android como el juego funciona en un Mac con Apple Silicon. Ninguna cuenta se reinició ni se borró en el proceso.