Los rangos de TFT explicados: de Hierro a Retador
Actualizado el · El equipo OS FIGHT TACTICS
Hierro, Bronce, Plata, Oro, Platino, Esmeralda, Diamante, Maestro, Gran Maestro y Retador: diez rangos separan la primera partida clasificatoria de la primera página del servidor. Entre medias hay un sistema de puntos de liga que premia el top 4 antes que la victoria, unas divisiones que desaparecen al llegar arriba y un reinicio en cada temporada. Antes de entrar en materia, un dato que condiciona cómo se juega desde un Mac: desde el parche 18.1, macOS ya no es compatible con Teamfight Tactics. En Mac el juego corre dentro de OSFT Launcher, que ejecuta la versión de Android, y el rango que consigues ahí es idéntico al de cualquier jugador de PC. Si aún no tienes el launcher, nuestro tutorial de instalación lo resuelve en unos minutos.
Los diez rangos y dónde terminan las divisiones
Los siete primeros rangos se dividen en cuatro divisiones cada uno, numeradas de la IV, la entrada, a la I, la salida, y se cruzan a 100 puntos de liga. Los tres últimos no tienen división alguna: ahí se compite punto a punto contra todo el servidor.
- Hierro, Bronce y Plata: la parte baja, donde las partidas se ganan más por evitar errores que por encontrar jugadas brillantes.
- Oro, Platino y Esmeralda: el cuerpo de la clasificación, donde se concentra la mayoría de los jugadores de un servidor. Esmeralda se intercaló entre Platino y Diamante, no sustituyó a ninguno.
- Diamante: el primer rango donde los LP cuestan de mantener y donde la inactividad empieza a restar.
- Maestro, Gran Maestro y Retador: sin divisiones, una única lista continua ordenada por LP y con plazas limitadas por región en los dos últimos.
Antes de todo eso están las partidas de colocación, que sirven para situarte en un punto razonable en lugar de mandar a todo el mundo a Hierro IV. Después de un ascenso reciente hay además una protección de unas cuantas partidas: un mal día suelto no te devuelve de inmediato al rango anterior.
Los LP: en TFT, quedar cuarto ya es ganar
Es la regla que descoloca a quien viene de un juego de dos equipos. Una partida de TFT junta a ocho jugadores y termina con una clasificación del 1 al 8. Los cuatro primeros ganan LP y los cuatro últimos los pierden. El cuarto puesto no es quedarse a las puertas: es exactamente la línea que separa subir de bajar.
- 1El primer puesto da lo máximo, el segundo algo menos, y así hasta el cuarto, que da poco pero da.
- 2El quinto cuesta poco y el octavo cuesta mucho: es el único desenlace realmente caro de una partida.
- 3Las cifras exactas dependen del rango: cuanto más arriba estás, menos aporta un primer puesto y más duele un octavo.
- 4A lo largo de una tanda de partidas, quien queda cuarto con regularidad sube más rápido que quien alterna primeros y octavos puestos.
Esa aritmética justifica por sí sola jugar en corto cuando la partida se tuerce: asegurar un top 4 vale más que forzar una composición que nunca llegó, y es la costumbre que insiste nuestra guía para empezar. Tres cuartos puestos anodinos dejan ganancia neta; dos primeros y dos octavos dejan justo donde estabas.
La región y el rango viven en la cuenta, no en el equipo
Para la comunidad hispanohablante esto importa el doble, porque LAN y LAS son dos servidores distintos y España juega en EUW. El rango es un dato de la cuenta de Riot, igual que la región: el servidor donde compites lo decide la cuenta con la que entras, nunca la máquina que tienes delante. Cambiar de ordenador, o pasar del móvil al Mac, no mueve ni un LP ni te traslada de servidor.
TFT tampoco separa las colas entre móvil y escritorio: los ocho jugadores de una clasificatoria pueden venir de un PC con Windows, de un teléfono Android, de un iPad o de un Mac con el launcher, y todos juegan por los mismos puntos en la misma escalera. Si quieres el detalle de cómo funcionan LAN, LAS y el resto de regiones desde un Mac, nuestro artículo sobre TFT en Latinoamérica lo desarrolla entero.
Maestro, Gran Maestro y Retador: arriba se compite por plazas
A partir de Maestro desaparecen las divisiones y la clasificación se convierte en una lista ordenada por LP, servidor a servidor. Gran Maestro y Retador dejan entonces de ser umbrales de puntos para ser plazas, limitadas en número: se entra adelantando a alguien. El mismo total de LP puede valer Gran Maestro un lunes y Maestro el domingo siguiente sin haber perdido una sola partida.
La segunda particularidad de la cima es la inactividad. Desde Diamante, y con más dureza por encima, pasar mucho tiempo sin jugar hace bajar los LP. No es un castigo sino una intención: esos rangos quieren reflejar un nivel actual, no una marca personal. Quien se va tres semanas baja, y vuelve a subir jugando.
Cada temporada reinicia la escalera
El rango de TFT no es eterno: vive al ritmo de las temporadas. Al abrirse una nueva, como el Set 18 con el parche 18.1, los rangos se reinician y todo el mundo repite colocaciones. A mitad de temporada hay además un reinicio parcial, cuando la actualización intermedia cambia lo suficiente como para mover el nivel relativo de los jugadores. Nada de esto borra lo conseguido: las recompensas de fin de temporada quedan en la cuenta.
De ahí que las dos primeras semanas de un set sean los LP más baratos del año: el resto de la cola está tan perdido como tú. Llegar con un método en vez de con una lista de composiciones memorizada rinde más que la técnica pura en ese momento, y es justo lo que plantea nuestro método para aprender un set nuevo.
Hiperrondas y Doble Combate tienen su propia clasificación
Solo la cola clasificatoria estándar reparte de Hierro a Retador. El modo de partidas rápidas mantiene una escalera aparte, con rangos de color y un contador que nunca baja del nivel alcanzado, y Doble Combate lleva otra distinta, ganada en pareja. Una buena racha en cualquiera de ellos no suma un solo punto al rango principal, ni una mala racha se lo quita. Nuestro repaso de los modos de juego explica qué pide cada cola en tiempo y en atención.
Qué cambia el Mac a la hora de subir
El rango no depende de la máquina, pero la forma de conseguirlo sí. Conviene decirlo también al revés: desde el parche 18.1 macOS quedó sin compatibilidad oficial en Teamfight Tactics, sin soporte ni parches, y Riot presenta la retirada como temporal mientras trabaja en devolver el sistema en una actualización futura, sin fecha anunciada. La versión de Android sigue plenamente soportada y es la que ejecuta el launcher, así que la escalada continúa igual.
- El teclado. Comprar, refrescar la tienda, bloquear y vender pasan por una tecla en vez de por un dedo, y el tiempo ganado se nota en las ventanas cortas: el carrusel y los últimos segundos de planificación. Nuestra guía del teclado propone una distribución que funciona.
- La pantalla. Revisar los siete tableros rivales en catorce pulgadas es un vistazo, no una serie de zooms, y ahí es donde se pierde información en el móvil.
- La estabilidad. Un tirón en la fase de compra cuesta una unidad y a veces un puesto. Nuestro artículo sobre el lag separa lo que viene de la red de lo que viene del render.
- Lo que no cambia: los LP que ganas, los rivales que te tocan y la cola en la que esperas. Nadie de la partida sabe desde qué máquina juegas.
¿Cuáles son los rangos de TFT en orden?
Hierro, Bronce, Plata, Oro, Platino, Esmeralda, Diamante, Maestro, Gran Maestro y Retador. Los siete primeros tienen cuatro divisiones cada uno, numeradas de la IV a la I, y se cambia de división al llegar a 100 puntos de liga. A partir de Maestro desaparecen las divisiones y la clasificación pasa a ser una lista continua ordenada por LP, con plazas limitadas por región en Gran Maestro y Retador.
¿Cuántos LP se ganan por partida en TFT?
Depende del puesto final y del rango en el que estés. Los cuatro primeros puestos suman puntos y los cuatro últimos restan, con el primero como el más generoso y el octavo como el más caro. Cuanto más alto llegas, menos aporta una victoria y más duele una mala partida. Por eso una serie de cuartos puestos regulares sube más que alternar primeros y octavos.
¿El rango conseguido desde un Mac cuenta igual que desde un PC?
Sí. La clasificación pertenece a la cuenta de Riot y no al aparato, y TFT no separa las colas de móvil y escritorio. Una partida clasificatoria jugada con OSFT Launcher en un Mac reúne a los mismos rivales, en el mismo servidor y por los mismos puntos de liga que una lanzada desde un PC con Windows o desde un teléfono Android.
¿Se puede seguir jugando clasificatoria en Mac si macOS ya no es compatible?
Sí. El parche 18.1, que abre el Set 18 y lleva Teamfight Tactics a Unreal Engine, retira la compatibilidad con macOS: ni soporte ni correcciones para el cliente de Mac. Riot describe la retirada como temporal y dice estar trabajando para volver a admitir el sistema en una actualización futura, sin fecha anunciada. La versión de Android sigue plenamente soportada y es la que ejecuta OSFT Launcher en los Mac con chip Apple. Ninguna cuenta se reinició ni se borró: rango, clasificación y compras siguen ligados a la cuenta de Riot.
¿El rango se reinicia con cada temporada?
Sí, y es intencionado. Cada set nuevo reinicia los rangos y obliga a repetir las partidas de colocación, y a mitad de temporada llega un reinicio parcial con la actualización intermedia. Como los rasgos, los campeones y los objetos cambian por completo de un set a otro, un rango antiguo diría poco del nivel real. Las recompensas de fin de temporada ya obtenidas se quedan en la cuenta.
¿Las Hiperrondas y el Doble Combate afectan al rango principal?
No. Cada uno de esos modos lleva su propia clasificación, separada de la cola clasificatoria estándar. Las Hiperrondas usan rangos de color que nunca bajan del nivel alcanzado y el Doble Combate mantiene una puntuación aparte, ganada con un compañero. Una buena racha en ellos no suma puntos de liga al rango principal ni una mala racha se los quita.