TFT en Mac tras actualizar a macOS Tahoe: qué revisar
Actualizado el · El equipo OS FIGHT TACTICS
La escena se repite siempre igual. Aceptas la actualización de macOS una noche, el Mac se reinicia dos veces y al día siguiente nada se comporta como antes: se abre una ventana de seguridad en lugar de la aplicación, los atajos de teclado no responden, el sonido sale por los altavoces aunque tengas los auriculares puestos. La conclusión sale sola y casi siempre es falsa: «la actualización ha roto el juego». Una versión mayor de macOS casi nunca rompe una aplicación. Lo que hace es reiniciar, o volver a pedir, los permisos que concediste una vez y olvidaste, y eso es lo que parece una avería. El trabajo posterior consiste en devolverlos, en el orden en que van apareciendo. Si aún no tienes el launcher instalado, empieza mejor por nuestro tutorial de instalación.
Qué cambia de verdad una actualización mayor de macOS y qué no toca
Una actualización mayor sustituye el sistema, no tus aplicaciones. La carpeta Aplicaciones se conserva, tus documentos también, y una aplicación firmada sigue funcionando tal cual. Lo que sí se reevalúa es todo permiso que concediste a mano: el derecho a abrirse cuando la aplicación viene de internet, el de leer lo que escribes con el teclado, el de grabar la pantalla, el de usar el micrófono. Esos permisos se guardan aparte y quedan atados a una identidad concreta de la aplicación, no a su nombre. Basta un sistema nuevo, o una aplicación sustituida por una versión más reciente, para que ese vínculo deje de reconocerse. Y el síntoma no es un mensaje de error: es una función que deja de responder en silencio. Ese silencio es justo lo que hace pensar en una avería.
Una aclaración que vale para todas las versiones que vengan: aquí no vas a encontrar la lista de novedades de una versión concreta de macOS, ni promesas de mejora o de regresión en una u otra. El nombre cambia cada año; el mecanismo que se describe abajo, no. Revisa estos puntos, en este orden, sea cual sea la versión que acabas de instalar.
Primer síntoma: la ventana de seguridad que reaparece al abrir
Es el más aparatoso y el más inofensivo. En la primera apertura tras la actualización, macOS puede negarse a abrir una aplicación descargada fuera de la App Store, y la ventana propone sobre todo moverla a la papelera. No es un veredicto sobre la aplicación: es como trata el sistema cualquier cosa venida de internet que todavía no se ha abierto de forma explícita en esta instalación. El arreglo son diez segundos y solo se hace una vez.
- 1Comprueba primero que la aplicación está en la carpeta Aplicaciones, y no en Descargas ni ejecutándose desde su imagen de disco.
- 2Ábrela con clic derecho y luego Abrir en el menú: vuelve la misma ventana, pero con un botón Abrir que el doble clic normal no ofrece.
- 3Si falta ese botón, ve a Ajustes del Sistema, Privacidad y seguridad: allí se repite el mensaje, con un botón para abrirla de todos modos.
- 4Si la ventana vuelve en cada arranque, el permiso no ha fallado: la aplicación se está abriendo desde una ubicación provisional, la imagen de disco o la carpeta Descargas.
Accesibilidad: el permiso del que dependen los atajos de teclado
Este es el punto más importante del artículo, porque es el que más se parece a un juego roto. Los atajos de teclado y el botón que llena la pantalla pasan por el permiso de Accesibilidad, en Ajustes del Sistema, Privacidad y seguridad, Accesibilidad. Cuando falta, la aplicación se abre con normalidad, el juego arranca con normalidad, la partida se juega con normalidad, y las teclas no hacen absolutamente nada. No aparece ningún mensaje, porque desde el punto de vista del sistema no hay error: una aplicación sin ese derecho sencillamente no recibe las pulsaciones.
Hay un segundo detalle, más traicionero: ese permiso está atado a la firma de la aplicación, no a su nombre ni a su ubicación. Si la aplicación se ha sustituido por otra versión mientras tanto, el sistema puede mantener la casilla marcada en la lista y a la vez negarle el derecho a lo que realmente está instalado. La casilla está marcada y aun así nada funciona: ese es el caso que más tiempo hace perder, porque acabas buscando en todas partes menos ahí.
- El juego va, la imagen es fluida, y ninguna tecla hace nada: mira Accesibilidad antes que cualquier otra cosa.
- El botón que llena la pantalla ha dejado de responder: mismo permiso, mismo remedio.
- La casilla ya está marcada: desmárcala y vuelve a marcarla o, mejor, quita la entrada con el botón menos y añade la aplicación de nuevo.
- Después cierra la aplicación por completo y vuelve a abrirla: una aplicación ya abierta cuando marcas la casilla no recupera el derecho sobre la marcha.
Qué hace cada tecla una vez devuelto el permiso está en nuestra guía del teclado.
Grabación de pantalla: la captura que sale en negro
Si grabas tus partidas o las compartes por voz, la Grabación de pantalla es el segundo permiso que hay que devolver. El síntoma es inconfundible: el programa de captura funciona, el archivo se crea, la duración es correcta, pero la ventana del juego aparece en negro o congelada en una imagen. No es un problema de render, es el sistema negándose a entregar los píxeles a una aplicación que no tiene ese derecho en esta versión. El permiso se da en el mismo sitio, en Ajustes del Sistema, Privacidad y seguridad, Grabación de pantalla, y corresponde al programa que graba, no al juego.
La salida de audio de vuelta en los altavoces integrados
Después de los reinicios de una actualización, la salida de audio suele volver al dispositivo por defecto, es decir, a los altavoces del Mac. Unos auriculares USB desconectados durante el proceso, una pantalla externa que se lleva el sonido por HDMI, unos inalámbricos reconectados en otro sitio: el resultado es el mismo, empiezas una partida y el sonido sale por donde no debe, o no sale. La regla vale también fuera de las actualizaciones: elige la salida antes de abrir el juego, nunca durante, porque un cambio de dispositivo con el aparato Android ya en marcha no siempre se sigue. El resto de trampas del audio están en nuestro artículo sobre el sonido.
Reposo y modo Concentración de vuelta a sus valores por defecto
Son los dos ajustes que se olvidan justamente porque se hicieron una vez, hace años. El reposo de la pantalla vuelve a su tiempo estándar, y un tiempo corto se hace notar en el peor momento: una fase de preparación en la que piensas sin tocar el teclado basta para que la pantalla se apague. El modo Concentración, por su parte, puede haber perdido la programación que silenciaba las notificaciones durante tus sesiones, y los avisos vuelven a caer sobre el tablero. Ninguno de los dos es una avería, pero los dos se le achacan al juego la noche en que reaparecen. Lo que cuestan de verdad en autonomía está en nuestro artículo sobre la batería.
La regla que importa: elegir el momento de instalar una versión mayor
Este es el consejo que cuenta, y no tiene nada de técnico. Una actualización mayor de macOS se instala cuando tienes tiempo por delante, no la noche en que termina un set ni en mitad de una subida en clasificatoria. El motivo no es que vaya a romper algo: es que te cuesta la instalación, más el tiempo de devolver los permisos uno a uno, más el de reencontrar tus ajustes. Esa hora siempre cae mal cuando hay una fecha límite cerca, y se paga en partidas que no juegas.
Hay que añadir algo que poca gente sabe hasta que lo necesita: en un Mac, volver a la versión anterior del sistema no es un botón. No es una desinstalación, es una reinstalación completa, con una copia de seguridad que restaurar después y una tarde entera dedicada. Dar marcha atrás cuesta mucho más que esperar. Lo sensato es dejar pasar las primeras semanas, el tiempo de que las herramientas que usas, sean cuales sean, publiquen sus propias actualizaciones de compatibilidad.
- A evitar: la víspera del final de un set, cuando la clasificación se congela y todavía quedan partidas por jugar.
- A evitar: en mitad de una racha de subida, cuando quieres encadenar sin reconfigurar nada entre partidas.
- A evitar: justo antes de un torneo o de una sesión pactada con otros jugadores.
- Buen momento: el inicio de un set, un fin de semana sin objetivo, o cualquier día en el que perder una hora no cueste nada.
Un fallo que aparece el día de una actualización casi nunca es del juego
Esta es la distinción que conviene mantener cuando vas a pedir ayuda. El día de una actualización del sistema la coincidencia es tan fuerte que se le echa al juego todo lo que empieza a ir mal. Y sin embargo los permisos de arriba se manifiestan exactamente igual que un fallo del juego: teclas muertas, pantalla completa que no entra, capturas en negro, sonido ausente. Empieza siempre por el sistema y mira el juego solo si el síntoma sobrevive a la lista. Decir en qué paso exacto se atasca ahorra una ida y vuelta entera con el soporte.
Hay además un punto que ya no depende de tu versión de macOS. El parche 18.1, que abre el Set 18 y lleva Teamfight Tactics a Unreal Engine, vino acompañado de la retirada del soporte de macOS: ni soporte ni correcciones. Riot presenta esa retirada como temporal y dice estar trabajando para volver a dar soporte al sistema en una actualización futura, sin fecha anunciada. Ninguna cuenta se ha reiniciado por el camino: progreso, clasificación y compras siguen ligados a la cuenta de Riot. La versión de Android, en cambio, sigue plenamente soportada, y es la que OSFT Launcher ejecuta en un Mac con Apple Silicon. Actualizar macOS, o negarse a hacerlo, no va a devolver el cliente de macOS en ningún caso. El detalle está en nuestro artículo sobre la retirada de macOS.
La lista de comprobación posterior a la actualización, en orden
- 1Abre la aplicación una primera vez y resuelve la ventana de seguridad si aparece: clic derecho y Abrir, o Ajustes del Sistema, Privacidad y seguridad.
- 2Revisa Accesibilidad antes de empezar una partida: de ahí dependen los atajos de teclado y el llenado de pantalla. En caso de duda, quita la entrada, vuelve a añadirla, cierra la aplicación y ábrela de nuevo.
- 3Devuelve la Grabación de pantalla al programa de captura si grabas o compartes tus partidas.
- 4Fija la salida de audio en el dispositivo correcto antes de abrir el juego, no durante.
- 5Alarga el tiempo de reposo de la pantalla y restablece tu modo Concentración.
- 6Juega una partida normal sin tocar nada más. Si algún síntoma sobrevive a esos cinco puntos, es entonces cuando vale la pena abrir la guía de resolución de problemas.
¿Puede una actualización mayor de macOS romper TFT en Mac?
En la práctica, casi nunca. Lo que cambia una versión mayor son los permisos: la ventana de seguridad que reaparece al abrir por primera vez una aplicación descargada fuera de la App Store, la Accesibilidad de la que dependen los atajos de teclado, la Grabación de pantalla, a veces la salida de audio y los ajustes de reposo. Nada de eso es un defecto de la aplicación ni obliga a reinstalar nada. Basta con devolver los permisos, en orden.
Desde la actualización mis atajos de teclado no funcionan. ¿Qué hago?
Es el síntoma clásico del permiso de Accesibilidad. Ve a Ajustes del Sistema, Privacidad y seguridad, Accesibilidad, y mira la línea de la aplicación. Si ya está marcada y no funciona nada, quita la entrada con el botón menos y vuelve a añadir la aplicación: el permiso está ligado a la firma de la aplicación, así que una aplicación sustituida por una versión más reciente puede conservar una casilla marcada que ya no vale. Después cierra la aplicación por completo y ábrela otra vez, porque el cambio solo surte efecto en el siguiente arranque.
¿Hay que reinstalar algo después de una actualización mayor de macOS?
No. Ni el launcher, ni el motor, ni el juego, ni la cuenta de Google. Una actualización del sistema conserva la carpeta Aplicaciones y los datos de las aplicaciones. Solo hay que volver a conceder los permisos, y eso son unos minutos en Ajustes del Sistema. Borrarlo todo para empezar de cero cuesta una descarga larga y volver a iniciar sesión para obtener exactamente el mismo resultado.
macOS no deja abrir la aplicación tras actualizar, ¿es grave?
No, es lo esperado. El sistema trata así cualquier aplicación que venga de fuera de la App Store hasta que se abre de forma explícita en esta instalación. Pon la aplicación en la carpeta Aplicaciones, haz clic derecho y Abrir, o autorízala desde Ajustes del Sistema, Privacidad y seguridad. El permiso se da una sola vez. Si la ventana vuelve en cada arranque, es que la aplicación se abre desde su imagen de disco o desde la carpeta Descargas.
¿Conviene instalar enseguida una nueva versión mayor de macOS?
Nada obliga a hacerlo el día del lanzamiento, y desde luego no conviene la noche en que termina un set ni en mitad de una subida en clasificatoria. Volver atrás no es un botón en un Mac: es una reinstalación completa del sistema seguida de la restauración de una copia de seguridad. Esperar unas semanas cuesta mucho menos que reparar, y da tiempo a que las herramientas que usas publiquen sus actualizaciones de compatibilidad.
El juego no arranca desde que actualicé macOS, ¿es culpa de la actualización?
Casi nunca, y hay una parte que no depende en absoluto de tu versión del sistema. El parche 18.1, que abre el Set 18 y pasa Teamfight Tactics a Unreal Engine, retiró el soporte de macOS: ni soporte ni correcciones. Riot presenta esa retirada como temporal y afirma estar trabajando para volver a dar soporte al sistema en una actualización futura, sin fecha anunciada. Ninguna cuenta se reinició, el progreso, la clasificación y las compras siguen ligados a la cuenta de Riot, y la versión de Android sigue soportada. Es la que OSFT Launcher ejecuta en un Mac con Apple Silicon, sea cual sea la versión de macOS instalada.