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TFT en iPad o en Mac: lo que cambia de verdad la pantalla

Actualizado el · El equipo OS FIGHT TACTICS

Dos aparatos de Apple sobre la misma mesa: un iPad y un Mac. Teamfight Tactics funciona oficialmente en el primero y ya no funciona en el segundo desde el parche 18.1. Pero esa no es la pregunta que se hacen los jugadores. La de verdad es más sencilla: ¿en cuál de los dos se juega mejor? Treinta y cinco minutos de tienda, oro, recolocaciones y vistazos a los rivales no piden lo mismo a una pantalla que se sostiene con las manos y a otra apoyada delante de ti. Esto es lo que cambia cada pantalla, punto por punto.

El punto de partida: una plataforma oficial y otra retirada

Antes de comparar comodidad conviene dejar clara la situación, porque no es simétrica.

  • El iPad ejecuta la versión de iOS del juego, la que se descarga desde la App Store. Es una plataforma con soporte oficial, que se actualiza a la vez que las demás.
  • El Mac ya no. El parche 18.1, el que abrió el Set 18 llevando Teamfight Tactics del motor propio de Riot a Unreal Engine, retiró el soporte de macOS: ni soporte ni correcciones.
  • Riot presenta esa retirada como temporal y dice estar trabajando para dar soporte al sistema en una actualización futura, sin fecha anunciada. No es un abandono definitivo, es una ausencia sin plazo.
  • El mismo parche dejó fuera los dispositivos Android e iOS antiguos con menos memoria. Un iPad de primera generación puede verse afectado; uno reciente no.
  • Ninguna cuenta se reinicia ni se borra por el camino. Progreso, clasificatoria y compras siguen ligados a la cuenta de Riot, juegues donde juegues.

Lo que toca esa retirada y lo que no lo explicamos en nuestro artículo sobre la retirada del soporte de macOS en el parche 18.1. Quédate con un dato para lo que viene: Android sigue con soporte completo, y eso es lo que deja una puerta abierta por el lado del Mac.

La pantalla: cuánto tablero se lee de una sola ojeada

Una partida de TFT muestra siempre cinco zonas que importan: el tablero, el banquillo, la tienda, la barra de los ocho jugadores y el panel de objetos. Toda la diferencia entre los dos aparatos está en cuántas de esas zonas caben en una sola mirada.

  • En la pantalla de un iPad están las cinco, pero se disputan el sitio. Los retratos de los rivales son pequeños, los iconos de rasgos suelen pedir un toque para leerse y la tienda ocupa el borde inferior justo cuando miras el tablero.
  • En la pantalla de un ordenador la misma interfaz se despliega. La barra de jugadores se lee de golpe, y ahí es donde se ven la vida y el nivel de los demás.
  • La diferencia se nota sobre todo al final, con el tablero lleno y tres unidades cargando tres objetos cada una: en una pantalla pequeña, comprobar una colocación obliga a ampliar, es decir, a dejar de mirar el resto.
  • Aun así un iPad está muy por delante de un móvil. La frontera real no es iPad contra ordenador, es móvil contra todo lo demás.

También decide lo fácil que resulta vigilar los tableros rivales en la fase de preparación, una costumbre que detallamos en nuestro artículo sobre observar a los rivales en TFT. La comparación completa de las tres formas de jugar, móvil, PC y Mac, está en nuestro artículo sobre TFT en móvil o en PC.

El dedo frente al teclado

En el iPad todo pasa por el dedo, y ese es el gesto nativo del juego: arrastrar una unidad del banquillo a una casilla, tocar para comprar, deslizar para refrescar la tienda. Funciona muy bien, con una pega mecánica: la pantalla es a la vez superficie de imagen y superficie de control, así que la mano tapa parte del tablero justo cuando coloca una unidad.

  • Comprar deprisa durante la cuenta atrás obliga a tocar varias veces el mismo punto del borde inferior mientras lo que importa ocurre arriba.
  • Recolocar en pleno combate, con dos segundos por delante, es más seguro con un puntero que con un dedo que tapa la casilla de destino.
  • El iPad no ofrece atajos de teclado dentro del juego, ni siquiera con un teclado externo conectado: la versión móvil no espera ese tipo de mando.
  • Refrescar y comprar experiencia son las dos acciones más repetidas de la partida. Son justo las que más ganan al convertirse en una tecla.

En un ordenador esas dos acciones vuelven al teclado y el ratón se queda con lo suyo, colocar unidades. Las teclas por defecto y cómo reasignarlas están en nuestro artículo sobre jugar a TFT con teclado en Mac.

Treinta y cinco minutos: batería, calor e interrupciones

Una partida no se pausa. Por eso la resistencia importa más de lo que parece, sobre todo si encadenas tres seguidas.

  • Un iPad sostenido con las manos se calienta justo donde se agarra, y el calor llega más bien al final de la segunda partida que al principio.
  • Con batería, el aparato acaba arbitrando entre autonomía y fluidez. Enchufarlo elimina la duda, a cambio de un cable y una postura fija.
  • Las notificaciones caen sobre el mismo aparato con el que juegas: una llamada o un mensaje aparece encima del tablero justo cuando toca comprar.
  • Un Mac de sobremesa no plantea ninguna de esas tres cosas, y un portátil las plantea a medias. Nuestro artículo sobre TFT y la autonomía del Mac explica qué ajustes cambian algo de verdad.

La cuenta es la misma, así que no se pierde nada al cambiar de aparato

Este es el punto que desdramatiza todo lo demás: no existe un progreso de iPad frente a un progreso de Mac. Existe una cuenta de Riot, y todo lo que cuenta cuelga de ella.

  • El rango y los PL son de la cuenta. Una partida clasificatoria en iPad y otra en ordenador alimentan la misma clasificación, en el mismo servidor LAS o LAN.
  • La colección va detrás: tácticos, arenas, emoticonos y compras aparecen en todas partes, sin nada que transferir.
  • El progreso del pase del set en curso llena la misma barra, sea cual sea la máquina.
  • Puedes empezar la noche en el iPad y terminarla en el ordenador, o al revés, sin ninguna consecuencia.

Cómo funciona esa sincronización, incluido lo que no se sincroniza, está descrito en nuestro artículo sobre la cuenta de Riot y el progreso compartido. En la práctica, elegir aparato no compromete nada: es una decisión de comodidad, no de cuenta.

iPad o Mac: tres preguntas que lo resuelven

  1. 1¿Dónde juegas? En el sofá, en el tren, en la cama: el iPad gana sin discusión y no tiene rival serio en esas situaciones. En un escritorio, la pregunta ya se plantea de otra manera.
  2. 2¿Cuántas partidas seguidas? Una partida de vez en cuando se juega estupendamente con el dedo. Tres o cuatro seguidas, con la clasificatoria en juego, es donde salen a relucir el teclado, la pantalla grande y la ausencia de calor.
  3. 3¿Qué equipo tienes en realidad? Un iPad reciente juega con comodidad. Un Mac con Apple Silicon da la mejor lectura del tablero, pero obliga a pasar por el cliente de Android, porque el cliente de macOS ya no existe desde el 18.1.

La respuesta honesta, para la mayoría, es que no hay nada que resolver: los dos aparatos cubren momentos distintos de la misma semana, y la cuenta va con ellos.

Hacer funcionar el juego en el Mac desde el parche 18.1

Queda el jugador que quiere pantalla grande y teclado. Sin cliente de macOS, el camino que queda pasa por el cliente de Android, el que Riot sigue soportando por completo. Es lo que hace OSFT Launcher en un Mac con Apple Silicon: el juego oficial se abre a pantalla completa, con atajos de teclado, y esas partidas cuentan para la misma cuenta que las del iPad. Los pasos están en nuestro tutorial de instalación de TFT en Mac.

En resumen: el iPad es la plataforma oficial y con diferencia la más portátil, la pantalla grande da la mejor lectura del tablero y devuelve las dos acciones más repetidas de la partida, y nada de eso compromete tu progreso, porque vive en la cuenta de Riot y no en la máquina.

¿Se puede jugar a Teamfight Tactics en un iPad?

Sí. El iPad ejecuta la versión de iOS del juego descargada desde la App Store, y es una plataforma con soporte oficial que se actualiza a la vez que las demás. Un matiz: el parche 18.1 dejó fuera los dispositivos iOS y Android antiguos con menos memoria, así que un iPad de primera generación puede haber dejado de ser compatible, mientras que uno reciente no tiene problema.

¿Es mejor jugar a TFT en iPad o en Mac?

Depende de la situación, no de la calidad de los aparatos. El iPad gana en cuanto juegas lejos de un escritorio: es inmediato y no exige preparativos. La pantalla de un ordenador gana en la lectura del tablero, en la barra de los ocho jugadores, en la recolocación al final de un combate y en las dos acciones más repetidas de la partida, comprar y refrescar, que pasan a ser teclas. Como la cuenta de Riot es la misma, puedes usar los dos según el momento.

¿Por qué TFT ya no funciona en macOS y sí en iPad?

Porque el parche 18.1, que abrió el Set 18 llevando el juego del motor propio de Riot a Unreal Engine, vino acompañado de la retirada del soporte de macOS: ni soporte ni correcciones. iOS y iPadOS no entraban en esa retirada; solo se dejaron fuera los dispositivos antiguos con menos memoria. Riot presenta la retirada de macOS como temporal y dice estar trabajando para dar soporte al sistema en una actualización futura, pero no ha anunciado ninguna fecha.

¿Se puede usar un teclado con TFT en el iPad?

Un teclado externo se conecta a un iPad sin problema, pero la versión móvil del juego no espera órdenes de teclado: no hay atajo para comprar experiencia ni para refrescar la tienda. Todo pasa por el dedo sobre la pantalla. El teclado vuelve a ser útil cuando el cliente de Android se ejecuta en un ordenador, donde comprar y refrescar sí pueden asignarse a teclas.

¿Mi progreso se comparte entre el iPad y el ordenador?

Sí, por completo. Rango, PL, colección, compras y progreso del pase pertenecen a la cuenta de Riot, no al aparato. Una partida clasificatoria jugada en iPad alimenta la misma clasificación que una jugada en ordenador, y no hay nada que transferir entre ellos. Empezar la noche en un aparato y terminarla en el otro no tiene ninguna consecuencia.

¿Se calienta el iPad durante una partida de TFT?

Una partida dura entre media hora y cuarenta minutos y no se pausa, así que el calor aparece sobre todo al encadenar varias, normalmente hacia el final de la segunda. Con batería el aparato acaba arbitrando entre autonomía y fluidez, algo que enchufarlo elimina. Las notificaciones son la otra interrupción clásica, porque caen sobre el mismo aparato con el que estás jugando.